Entrevista en Última Hora de Mallorca . Jordi Esteva: «La idea principal de la película era explicar una emoción» Por Carles Domènec

Jordi Esteva estrenó en marzo la película L'impuls nòmada en el Festival de Málaga, inspirada en los primeros capítulos del libro de memorias El impulso nómada (Galaxia Gutenberg). Antes de que se proyecte en otros festivales y de llegar a las salas comerciales y plataformas de streaming, Esteva ofreció el pasado sábado un pase de prensa del filme en el Centre Internacional Toni Catany de Llucmajor, donde ha dado a conocer su filmografía durante los últimos meses y, en concreto, el pasado viernes, enseñó la película Komian, en el marco de su exposición de fotografías Viatge a un món oblidat.

En L'impuls nòmada, el guionista y director recuerda un momento clave de su vida, durante un verano en Foixà (Baix Empordà), a finales de los años 50. «Es el momento en el que un niño, de once años, decide que no va a ser lo que sus padres quieren que sea y opta por perseguir sus sueños», contó Esteva, que narra cómo el encuentro del protagonista (interpretado por Miquel Rosselló) con una familia gitana despiertan la curiosidad por explorar el mundo, la búsqueda de la libertad y un camino vital a seguir.

«Al principio, no estaba seguro si rodaría la película, pero lo vi clarísimo al conocer al niño, hijo de un amigo, y que sería el protagonista, con esos ojos y esa mirada tan expresiva, con ese aire de los años cincuenta, además me apetecía salir de la solitud del estudio», comentó el cineasta, quien desveló que «he trabajado lentamente, durante tres años, sin un guion preciso, con la idea principal de explicar un sentimiento, una curiosidad y una emoción».

Muchos de los sueños del protagonista se expresan en la película con material de archivo, con imágenes antiguas de lugares exóticos como Egipto, la India o China, e incluso con fragmentos de otras películas documentales de Esteva. «Estas películas de archivo antiguas, a las que hemos añadido música, con la ayuda de Jordi Tresserras, han representado un trabajo enorme de postproducción, donde el sonido es una parte importantísima», declaró Esteva.

Rodada en blanco y negro, con imágenes cargadas de poética, en especial las que apelan a los sueños y pensamientos del niño protagonista, alter ego de Esteva, la película se aparta de las realizaciones anteriores del director, como Historias del cabo corrientes (2020), Socotra, la isla de los genios (2016), Komian (2014) o Retorno al país de las almas (2011), de carácter más documental y etnográfico. «Quería rodar esta vez en casa, muchas de las escenas están rodadas en mi propia casa, lo que suponía un reto y un desafío», confesó Esteva.