Se acerca el vigésimo aniversario de la publicación de "Los árabes del mar" y Galaxia Gutenberg publicará una cuidada edición

“… Esteva ha reconstruido para Altair/Península, las fascinantes historias de Los árabes del mar, herederos de la leyenda de Simbad, constructores con sus veleros de una antigua red de civilización en la ruta del Índico. Y en sus páginas hace hablar a viejos capitanes de una ruta desaparecida hace cuarenta años, dispersos por ciudades fantasmas y puertos soñolientos del Yemen o de Omán, de Mombasa, Lamu o Zanzíbar…”

“… Esta es su vocación: buscar mundos que se están yendo, la voz de los mayores, recuperar su memoria antes de que se extinga para siempre: “me da igual si lo que cuentan es verdad o no, lo que importa es cómo explican sus mitos, cómo escriben la historia a su manera…”

Josep Massot, La Vanguardia

El libro de Esteva, que tiene mucho de autobiográfico además de crónica de viajes, suma diversos periplos (a Sudán, a Yemen, a Omán -donde se reivindica la memoria de Simbad-, a Lamu...), durante 25 años. En los primeros compases ya tenemos a Esteva en un decrépito camión rodeado de hadandauas, los legendarios fuzzy wuzzy, los guerreros de melena ensortijada de Las cuatro plumas, rumbo a Suakin, el puerto olvidado en la costa del mar Rojo. "Llegué tarde a Suakin, como a tantos lugares", dice con un suspiro, "y sólo encontré los rescoldos de aquel maravilloso mundo de navegantes árabes". Lo cierto es que su evocación de esos lugares desvanecidos, expresada con un conmovedor tono elegiaco e imágenes bellísimas, resulta inolvidable. Más aún porque el de Esteva no es el trayecto de un esteta, un literato, sino el de un viajero curtido, que no duda en meterse en tugurios, que huye de comodidades, se desentiende de horarios y sabe ver y apreciar los detalles más sencillos de la vida cotidiana. Y porque, fundamentalmente, la suya es una singladura en los puertos de la amistad.

Jacinto Antón: El País